Ni tampoco es necesario buscar en los periódicos las oportunidades para ayudar.

Las tenemos a la mano y son mucho más numerosas de lo que sospechábamos.

Nuestros ojos ven lo que estamos entrenados a ver, y con un poco de práctica podrán ver muchas oportunidades que antes no eran capaces de observar.

Si nuestras oraciones incluyen una petición de que no pase nunca un día sin que haya alguna oportunidad para servir, tendremos una respuesta a ellas y nos regocijaremos en el hecho de tener mucho que hacer, siendo nuestra única pena el que no podamos hacer más.

HBJ escribidpor sencillo, un buen día a todos.