La 5ta. esencia, o el elemento hipotético: el Éter.

No quería que se me olvidara este título para un nuevo post de mi blog de escribidor sencillo y me puse delante de mi cuaderno que no es otra cosa que un folder crema con un montón de hojas blancas y dispuestas, son las 6.17 minutos del 9 de octubre, son esos minutos en que la luz del día parece irse al otro lado de la tierra y la noche nueva anuncia tímidamente que ya viene sobre esta tierra americana en la que cabemos todos.

Me apresuré a escribir estas líneas con este título porque no puedo seguir escribiendo. Debo salir a cumplir un recado, volveré más tarde o mañana; hay muchas letras para juntarlas con este inicio tan sugestivo. Chau.

Hola, nuevamente con ustedes. ¿Se han puesto a pensar en las cosas naturales que no vemos? Mi pregunta va dirigida a lo siguiente: aquí lo explico: Le pido en este momento que me describa las cosas y muebles que rodean la habitación, estudio, oficina o lugar en la que usted está en este instante. Estoy seguro que usted dirá y nombrará cosas como estás:

Frente a mi está el ordenador, un escritorio no muy grande, las paredes son blancas de todo el recinto, una repisa con muchos libros, un compás de navegación, dos crucifijos, uno pequeño en la repisa con una base circular de mármol blanco, tres carritos de juguete – los hombres viejos como yo también los necesitamos – dos fotos forradas en mica plástica, un velerito cuyo mástil y vela son un lapicero, libros de barcos y del mar. También un crucifijo con un cristo muy bello. Cuatro cuadros de diverso tamaño en las paredes que rodean mi escritorio, un equipo de sonido, la música suena como casi siempre, cuatro sillas de madera bellamente talladas y una mesa redonda con tablero de cristal; Un tablero de ajedrez de mármol blanco que me regaló una señora mexicana, un velero tipo goleta de madera obsequio de Cristian mi tripulante, una máquina de escribir Remington 1941 regalo de Miguel Ascuña y casi olvido la butaca giratoria donde estoy sentado. Por último muchas hojas de papel escritas y muchas otras esperando las letras y las palabras. Sobre la mesa en el centro del tablero de ajedrez, una pieza bella de un tronco de madera en el que hay tallado el rostro de Jesús. Es casi todo. Con seguridad usted mencionará cosas distintas, pero a parte de ellas, estoy seguro que muchos de los que lean este escrito, no mencionaran, con total seguridad lo más importante: Lo que no vemos ni cogemos o tocamos, a pesar de que está en todas partes, está dentro de ti y fuera de ti, pero lo sentimos y lo necesitamos. Es el aire que respiramos, insustituible para vivir y podamos apreciar todo lo demás.

Los imperdonables olvidos del hombre, del ser humano, es increíble que no lo tengamos en cuenta. Y por si fuera poco voy a mencionar no uno sino tres olvidos casi permanentes: EL AIRE, EL AMOR, EL ESPÍRITU…

Así somos, lo más noble de todo lo olvidamos o está escondido en algún recodo de nosotros mismos. Aire, está en todas partes, donde no está no hay vida, así de simple: Este es una mezcla de gases como el Nitrógeno (N2) al 78%, Oxígeno – maravillo elemento – (O2) al 20%, Gases nobles – vaya que nobles – 1%, Dióxido de carbono (CO2) al 0,03% y Agua (H2O) al 0.97%. Los llamados gases nobles son: Argón (Ar), Criptón (kr), Helio (He). No lo tocamos, no lo vemos pero nos inunda el ambiente en que estamos. El Nitrógeno es el que más abunda en el aire, la atmósfera y circula entre la tierra, el aire, el agua.

Oxígeno es vital para respirar y vivir.

Dióxido de carbono, sin él todo el reino vegetal no tendría el elemento necesario para realizar la fotosíntesis y ayuda a mantener la tierra caliente, ni tanto ni tan poco: una bendición de la naturaleza en la proporción debida. Neón, gas noble utilizado en la iluminación de los tubos fluorescentes. Criptón (Kr) incoloro, inodoro y monoatómico.

Hidrógeno, el más ligero de los cuerpos, es el más abundante del universo. Hincha aeróstatos y es usado en la síntesis del amoníaco. El Oxígeno es el más importante para los humanos y los animales. El Dióxido de carbono es la parte esencial del proceso, ya que las plantas hacen con él exactamente lo contrario, absorben Dióxido de carbono y expulsan Oxígeno…Por tanto hay un sistema bidireccional que nos beneficia directamente. Casi divino diría yo.

Se sube a mi memoria en este instante un pensamiento de la edad media: LA QUINTA ESENCIA o denominado también el elemento hipotético, el 5to. El ÉTER. Que junto a los otros cuatro conocidos, la Tierra, Agua, Aire y Fuego nada menos, de allí viene lo de la quinta esencia.

Hoy se agolpan a la ventana de mi memoria, las maravillosas palabras de Albert Einstein cuando le escribe a su hija Lieserl en una carta, lo siguiente: Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, la avaricia, el egoísmo, la maldad y la codicia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya impensada energía está a la espera de ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, será entonces cuando comprobemos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor ES LA QUINTA ESENCIA DE LA VIDA…

Espero que con este post no seamos tan proclives a olvidar las cosas esenciales, el aire, el soplo vital, el amor y dejemos las cosas para un segundo lugar.

HBJ. Escribidor sencillo.

 

 

 

Hernán Balderrama Jabaloya , vendedor de yates, más de 18 años representando la venta de los mejores barcos de recreo. Lima-Perú 2015

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