En realidad, la muerte no existe…

¡Que alegría! De lo que tanto hablo y escribo yo, con razón y casi sin pensar: La muerte no existe, solo es vida. Solo nacemos y lo hacemos tres veces para ya luego no morir nunca más. Es bueno y urgente recordar, nacemos por vez primera cuando damos signos de existir en vientre de mamá, nuestro mundo intrauterino, liquido tibio y lo entiendo de seguro acogedor. Luego un día del cual nunca uno mismo guarda memoria, nacemos entre el jolgorio de los que nos reciben y así venimos al mundo…este es nuestro segundo nacimiento, hasta que otro día, sin saber también ni cuando ni porqué, nacemos por tercera vez. No morimos nunca, nacemos tres veces. Con mis despojos transitorios entiérrenlos donde quieran, mi alma es inmortal. Así hoy he releído por no se cuantas veces el maravilloso libro de Hojas de Hierba de Walt Whitman en su edición #. 29, cada una de ellas distinta. Las líneas que continúan al próximo punto aparte pertenecen a este escritor de maravillas. Me alegra mucho coincidir con él; me he animado a ponerlos en mi blog.

 ¿Qué crees que ha sido de los jóvenes y de los viejos? Y ¿Qué crees que ha sido de las mujeres y de los niños? En alguna parte están bien y con vida: el más pequeño tallo revela que en realidad la muerte no existe y que, de existir, lleva adelante a la vida, no esperando el fin para detenerla y que dejó de ser desde el momento en que surgió la vida.

Todo va adelante y hacia fuera. Nada se destruye y la muerte es diferente de lo que se supone; y más feliz.

¿Ha supuesto alguien que es venturoso nacer? Me apresuro a informar a él o a ella que lo es tanto como morir. Y sé lo que digo. Muero con los que agonizan y nazco con el bebé recién lavado. Y no quepo entre mi sombrero y mis zapatos. Y escruto diversos objetos: no hay dos iguales y cada uno es bueno. Buena la tierra y buenas las estrellas y bueno cuanto va con ellas.

Yo no soy una tierra ni algo que va con la tierra. Soy el compañero y camarada de las gentes, todas ellas tan inmortales e insondables como yo mismo.

(Ellas ignoran a que punto son inmortales; pero yo lo sé)

 De Hojas de hierba, WW.

 HBJ. Escribidor sencillo.

Hernán Balderrama Jabaloya , vendedor de yates, más de 18 años representando la venta de los mejores barcos de recreo. Lima-Perú 2015

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