Me costó muchos años llegar hasta aquí, ¿Como entonces, no gozar y respetar este preciso momento? He ganado, he perdido, he subido , he bajado, he nacido y tendré que morir, y si la vida es tan simple, no debo preocuparme mucho. No me siento apartado, ni olvidado, todos somos la sal te esta tierra. En la tranquilidad hay paz y salud, igual que plenitud dentro de mí.

Me perdoné, acepté, reconocí y me he amado, no me olvidé nunca, que tengo que vivir conmigo mismo por toda la eterenidad.

Borré el pasado para no repetirlo. Si estoy atento al presente, el pasado no me distraerá, entonces seré siempre nuevo. Tengo el poder absoluto para ser totalmente libre en este mismo momento. El poder está siempre en el presente porque toda la vida esta basada en cada instante…

No dije nunca, no puedo, ni siquiera en broma, porque el inconciente no tiene sentido del humor, y sé que se lo tomará todo en serio, y me lo recordará cada vez que lo intente. Perdoné a todos y me he perdonado a mí mismo. No hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos, sin rencores…

Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica: !agotadora y vana tarea¡ que se convierte en juez y cómplice de lo que te disgusta.

El bien y el mal viven en mí, tengo pues, que alimentar más al bien, para que sea fuerte y tenga fortaleza y sea el vencedor en cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas, no son sino lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No me quejo, recuerdo siempre que nací desnudo, entonces , este pantalón y camisa que llevo puestos, ya son una ganancia.

Cuido por tanto el hoy, el instante, en el viviré el resto de mi vida.

Cuídate y gracias por venir al blog del Escribidor sencillo…

HBJ.