Es urgente: urge un vendedor profesional…

Admiro mucho a los vendedores callejeros, a los vendedores en general, fui uno de ellos hace mucho tiempo y lo sigo siendo hasta hoy luego de 54 años. Todos vendemos algo, la actividad de vendedor es la más antigua del mundo y a la vez muy poco valorada. Me refiero a valorarla en su dimensión justa. Cuando álguien busca trabajo en una rama específica, es muy posible que se tope con la consabida frase: Vea Señor, “esto es lo que hay”, esto es lo puedo ofrecerle. Tenemos estas lindas linternitas, muy prácticas, muy sencillas, con una luz muy clara y luminosa y las pilas le duran a usted una barbaridad. Tenemos un especialista que si a usted le interesa, puede asistir a su entrenamiento que en tan solo 30 minutos le imparte todos los conocimientos y técnicas de ventas para saber llegar al cliente y lograr la compra de este lindo producto, sin igual en el mercado y por tan solo, la irrisoria suma de S/. 10.00 la unidad. Las clases de ventas las dictamos todos los días a las 8 de la mañana en punto, a todo el grupo que asista, y luego de 30 minutos, ya está usted listo para salir al mercado y emprender lo que seguramente será el descubrimiento de sus ilimitadas posibilidades. Usted se sentirá orgulloso de pertenecer a este grupo de fuerza de ventas y ganará mucho dinero y amigos en este arte de vender.
Tendrá que vender una docena de linternitas como mínimo para desde allí poder acceder a un mejor porcentaje de comisión. Es decir amigo, el techo no existe, solo usted se lo pone, nosotros no le ponemos tope a sus ganancias. El cielo es el límite. De usted depende.
Tiene usted que presentarse mañana, correctamente vestido, con corbata y nosotros le damos tres docenas de linternitas. Le asignamos la zona de distrito que debe cubrir, casa por casa y persona a persona para que no se cruze con otros vendedores.
A las preguntas del postulante, siguen estas respuestas: No, no hay gastos de pasajes, ni viáticos ni nada. ¿lo esperamos mañana?…
En efecto, lo único cierto que en verdad usted escuchó en toda esta perorata del primer hombre que usted a visto y que todo lo sabe, es qué: Todo depende de usted. No solo en esta actividad de vendedor de linternitas, sino durante toda la vida. Haga lo haga y venda lo que venda. No hay otra.
Nadie le enseña a un vendedor, el arte de vender. No hay catedrás para ello, ni institutos, ni universidades, el que le diga lo contrario es un mentiroso. El vendedor es una especie distinta y muy especial dentro del mundo laboral. Siempre preferí la comisión al sueldo, la oportunidad de vender a cualquier otra cosa. La empresa que no reconoce al vendedor como el miembro más importante de la compañía, no sabe nada de su propio negocio. La internet incluso no ha podido eliminar al trato directo de un verdedor de primera línea, un buen vendedor no se puede reemplazar. Los buenos valen fortunas, no de sueldos, sino de incentivos. Ese es el pan del día del buen hombre de ventas: El incentivo, la meta real, no la meta loca ni inalcanzable.
Los que me conocen, quienes saben quien soy, pueden dar fe de todo lo que he hecho en el mundo de las ventas. Primero en radio, luego en televisión, luego nuevamente en la radiodifusión y ahora desde hace 18 años en la venta de naves de recreo. Nada más, y por todo lo demás a nadie le importan mis trabajos y mi hoja de vida. Si estoy ahora escribiendo sobre el vendedor, es únicamente porque es una actividad que he hecho siempre y que creo que puedo con cierta autoridad decirle a esos jóvenes que se aprestan a trabajar, que miren con ilusión la actividad de ventas. Cuando uno le pone todo de sí, es una actividad que le deparará muchas satisfacciones y riquesa de relaciones y otros beneficios.
A los vendedores de verdad, a los que sienten está profesión, permítanme decirles, cuatro cosas que a mí me dieron siempre el mejor resultado:
Primero, véndase antes que nada usted, como persona, como ser humano.
Segundo, es mejor vender mañana que hoy.
Tercero, tiene uno que aparentar no querer vender.
Cuarto, no tener nunca una urgencia personal o económica que lo impulse a “tener” que vender. Necesitar
Le explico las razones de lo anterior: la primera, nadie le comprará algo a usted si primero no lo han comprado o aceptado a usted con individuo, será muy dificil. Al aceptarlo le seguirán comprando y de eso se trata ¿no? así se hacen las carteras de clientes, no de otra manera. La segunda, siempre aunque usted no lo crea, mañana o más tarde viene una oferta mejor. La única oprotunidad no existe, eso es mentira. Confiar, es el secreto.
Tercero: esta se la demuestro con un solo ejemplo y me dará usted la razón. Si usted me quiere comprar mi reloj puede costar digamos 50. Pero si usted me quiere vender su reloj, costará bastante menos, digamos 15. ¿correcto? la Presión por vender denota necesidad y está nunca deja ganancias.
Y la cuarta: Sea usted un hombre metódico y con sus financias arregladas, no viva apremiado por cubrir cuentas mensuales ni adeudos que no sean las del gasto corriente. Esto le dará tranquilidad, ante el cliente usted aparentará ser un hombre “arreglado” con sus cuentas en órden. El cliente lo notará y lo tratará diferente.
Y por último, tiene usted que amar su trabajo, y esto no significa otra cosa que conocer y creer en su producto. Solo así, usted se irá documentando sobre el mismo, descubrirá nuevos secretos que otros no advierten, nuevas cualidades, nuevas ventajas que no están a la vista.
Así será usted un vendedor que camina a un compás diferente, así, solo así podrá escuchar otra melodía, su propia melodía. Su cliente lo notará. Empéñese en ser mejor cada día, y venderá. Se acordará de mí.
Suerte compañero.
HBJ. ESCRIBIDOR SENCILLO

 

 

Hernán Balderrama Jabaloya , vendedor de yates, más de 18 años representando la venta de los mejores barcos de recreo. Lima-Perú 2015

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